El Mensaje Central del Reino de Dios y sus Principios 2da parte


  1. El golpe mortal que se asesta a Satanás con el mensaje del Reino de Dios y la entrega a los hombres de las bendiciones del Gobierno de Dios.

Jesucristo, que se identifica con el Rey Mesías y que hace presente y real con su persona y obra al Reino de Dios, había venido a salvar al pueblo de sus pecados, a dispensar el perdón (Lc. 1:77), y es señalado como el cordero que quita el pecado del mundo (Jn. 1:29), y como el Hijo del Hombre celestial que tiene potestad para perdonar pecados.

Las parábolas del Reino presentan cómo es el carácter de Dios, de qué calibre son el amor y la misericordia divina. De cómo su iniciativa y su obra de la gracia hacen posible la liberación del pecado, y la salvación. De cómo hay un enemigo que ha alterado el curso natural de las cosas desfigurando el propósito divino, el Gobierno amoroso de Dios.

De cómo ha sido necesario el envío del Hijo, el heredero, para restaurar la imagen del Padre y permitir así que la salvación pueda efectuarse. El cómo habrá un juicio favorable a los creyentes, y condenatorio para aquellos que por una “ignorancia maliciosa” hayan persistido en el reino del mundo dirigido por el Enemigo rechazando el Reino de Dios dirigido por el Mesías Rey Jesucristo.

A partir de ahora, a pesar de la afliccion que Satanas pueda producir en el mundo (Jn. 16:33), a pesar de la naturaleza caída y corrupta (Ro. 7:7-24) que poseemos, aun cuando haya que guardarse del mal (Jn. 17:15), podemos confiar en el poder de Dios (Jn.16:33).

Dios nos va a guardar del mal, y nos va a santificar (Jn. 17:17). Mediante la Palabra de Reino de Dios (Jn. 8:31, 32) y el Espiritu Santo (Jn. 14:16-18, 26; 15:26; 16:7-11, 13, 15)

Tendremos la autentica libertad y santidad.

Aquí, en la victoria sobre el pecado conseguida por Jesucristo, proyectada y aplicada a los que quieren ser súbditos de su Reino (Ro. 8:1-17), se evidencia no solo el triunfo actual sobre Satanas, sino además la seguridad de la victoria definitiva sobre los últimos enemigos al final de los tiempos (1 Co. 15:53-58; Ro. 16:20; He. 2:14).

  1. La presencia del Reino de Dios resuelve el problema de la muerte y la existencia del hombre, a través de la obra y predicación del Reino en Jesucristo.

La muerte y lo que la produce el pecado, ha sido vencido, por Cristo Jesus, como garantía de la victoria concluyente que al final de los tiempos acontecerá a todos los hombres.

El mensaje del Reino nos transmite que aunque la muerte se muestra todavía orgullosa, y es llamada por Pablo el último enemigo que ha de ser vencido (1 Co. 15:26), Jesucrito la venció triunfando sobre el pecado y resucitando, siendo la garantía de la victoria definitiva que sobre ésta se obtendrá cuando El venga.

La eficacia de la muerte está limitada por nuestra propia fe en el valor de la obra de Cristo, y en el poder de sus palabras. La fe adquirida como fruto de su victoria sobre la muerte nos da seguridad respecto a su promesa de resurrección. Nuestra fe acorta la distancia entre la victoria de Cristo y el tiempo final establecido para la resurrección.

De tal modo se abrevia que podemos vivir ya ahora ese momento culminante y pleno de la derrota del enemigo.


El Mensaje Central del Reino de Dios y sus Principios 1era parte

Hay tres situaciones con las que Jesucristo se encuentra cuando recibe el llamamiento del Padre a proyectar el Reino de Dios:

  1. La situación de una humanidad perdida y condenada a muerte por el pecado.
  2. La existencia de un ser denominado el Príncipe de este mundo, el Maligno, Satanás o el Diablo.
  3. El territorio donde domina Satanás, al que ha proyectado su ideología y con la que los seres humanos han quedado atrapados formando el Reino de este mundo.

Frente a esto tenemos al Mesías, a Jesucristo, que se identifica con el Reino de Dios, y el propio Reino de Dios.

El mensaje central del Reino de Dios esta polarizado principalmente por la idea que subyace en el significado del Reino de Dios que incluye un “misterio”, y el espectáculo de inmensa miseria y necesidad que presenta la humanidad.

Jesucristo presenta el Reino de Dios de diferentes maneras, cada una de ellas enseñando características del Reino.

El sentido básico que la Biblia da al término Reino es el de Gobierno. Es decir el Reino de Dios es el Gobierno de Dios que ofrece a los hombres las bendiciones de ese Gobierno, y que se caracteriza por unos principios ideológicos determinados que son justos e idóneos para el ser humano. Hay cuatro aspectos en la predicación de Jesús que se relacionan persistentemente con el Reino de Dios:

v El Arrepentimiento.

v La liberación del Pecado y de Satanás, con los corolarios de la enfermedad, el sufrimiento y la muerte.

v El llamamiento persistente a buscar el Reino de Dios y pertenecer a él.

v Los contenidos morales, espirituales, doctrinales, que evidencian, en su aceptación, formar parte del Reino de Dios, y que nos ayudan a permanecer en él.

Por otra parte, Satanás ha influido en el mundo, tanto a nivel individual como colectivo, hasta el punto de fijar una manera de pensar determinada con unas actitudes, creando también su Reino, en este caso el Reino de este mundo que entra en conflicto con el Reino de Dios.

Las características fundamentales de ese Reino son la auto-independencia respecto a la Deidad; la indiferencia cuando o la negación de Dios; el alejamiento respecto de Dios; unas formas y conductas especificas contrarias al pensamiento divino; ausencia de doctrinas que ayuden a permanecer en la salvación; ausencia de la necesidad de la salvación.

Jesús de Nazaret se encuentra frente a un mundo hostil a Dios que se ha rebelado contra El, instigado por el Diablo (Gn. 3:1-6), introduciéndose la tara del pecado (Mt. 1:21; Jn. 1:29; 8:21, 24, 34; cf. Ro. 5:12) que separa al hombre de Dios y lo conduce a la muerte y condenación eterna (Lc. 13:3, 5; cf. Ro. 3:10-12, 23).

La devastación de la obra de Dios por parte de Satanás es de tal dimensión, que aun cuando Dios no ha e4stado ausente, ya que el abandono sería incompatible con una Providencia que ayuda a los pájaros y viste a las flores, se ha desfigurado de tal modo, que aun a pesar de los lazos que pueden unir a Dios con su creación es necesario que el Reino de Dios se haga notorio.

La misión de Jesús mediante el Reino de Dios ha de consistir en arrebatar a Satanás “su reino”, convencer a la humanidad del Reino de Dios devolviendo la imagen correcta respecto de Dios, y salvar a la humanidad del pecado que le ata al reino de este mundo.

¿Cómo?

  1. Mediante la predicación contenida en el Reino de Dios.

Jesús ha reconocido en Satanás al originador del infortunio humano, se trata del padre de la mentira, del engañador por excelencia, y de un verdadero criminal (Jn. 8:44). Es el príncipe de este mundo, el que gobierna (Jn. 12:31; 14:30; 16:11).

Se enfrenta a él al comienzo de su ministerio venciéndole (Mr. 12:29).

Aun a pesar del despliegue sin precedentes de demonios, Jesucristo los expulsa con poder de aquellos humanos a donde han ido a anidar (Mt. 10:7, 8; cf. 15:22, 28), les reprende (Mr. 5:8). Ejerce completo poder sobre ellos (Mt. 12:29) e incluso otorga ese poder a sus discípulos (Mt. 10:1; Mr. 3:15).

Todavía era preciso curar y hacer milagros para “atestiguar la presencia de Dios y su providencia”, y un modo de hacerlo es la purificación fragmentaria del mundo, operada por los milagros de Jesús.

Los milagros forman parte de un plan de destrucción de Satanás y su mundo. De este modo Jesús ha penetrado en la casa de Satanás, lo ha atado y lo ha inmovilizado, y de este modo saque su casa (Mr. 3:23-27).

Todavía no lo ha destruido definitivamente, pero estas victorias son precursoras de ese final. De cualquier forma, aun cuando todavía Satanás pueda manifestarse en el futuro (Jn. 14:30, “todavía viene”, cf. Lc. 22:31, 32) ha sido “inmovilizado de tal modo que ya no puede dominar la situación de aquellos que pertenecen al Reino de Dios.

Jesucristo con su predicación y actuación viene a decir: los males que existen aquí en esta tierra no tienen como causa a Dios sino al Mal personificado en Satanás; pero este Mal no tiene poder para vencer; el Maligno no tiene nada que hacer con aquellos que forman parte del Reino de Dios. Y ese Reino ya está aquí, y lo atestiguo, no solo por mi predicación sino porque ha empezado a quebrantarse el poder de Satanás. ¿Cómo?

Estos milagros que yo hago, es la manifestación real de lo que Dios quiere pare el hombre en su contraposición al verdadero originador y causante del sufrimiento humano que es Satanás.

Muere Fundador Un mensaje a la Conciencia: Hno Pablo


Uno de los mas grandes evangelizadores de America y el mundo!!.

Pedro Ferreira García, presidente del Movimiento Nacional de Oración, confirmó el sentido fallecimiento de Pablo Edwin Finkenbinder, víctima de una penosa enfermedad.

Pablo Finkenbinder, más conocido como el Hermano Pablo, falleció a los 91 años este viernes víctima de una penosa enfermedad, confirmó Pedro Ferreira García, presidente del Movimiento Nacional de Oración.

Ferreira indicó que el conocido evangelista acababa de cumplir años en noviembre pasado, pero que “por su avanzada edad y el avance de su mal dejó de viajar hace cinco años”.

De acuerdo a Bethel Radio, el Hermano Pablo pasó sus últimas horas de vida en un hospital de California por una severa hemorragia cerebral. Hace unos años le fue diagnosticado leucemia.

“En la sociedad peruana Pablo representa mucho porque era muy conocido por su plática”, manifestó Ferreira sobre la relación del evangelista con nuestro país al tiempo de recordar que comenzó a venir al Perú en los años 80.

Paul Finkenbinder, conocido como el Hermano Pablo, nació en Puerto Rico en el año 1921 de padres misioneros.Creció hablando español e inglés, y el fuerte ambiente misionero de sus primeros años formó el curso de su vida.Ese trasfondo espiritual sirvió también de base para la formación de uno de los medios de difusión masiva cristiana más extenso en toda Latinoamérica.Desde sus primeros viajes en bestia de carga a remotas aldeas en la República de El Salvador, hasta reuniones en las que predico por toda la América Latina con miles de concurrentes en teatros y estadios, la pasión de presentar el evangelio de Cristo fue el sello distintivo del Hermano Pablo.Dios ha abierto muchas puertas para evangelizar a nuestro pueblo, tales como la radio, la televisión, la prensa y las campañas evangelísticas para alcanzar a un continente en crisis expresaba el ministro que ahora esta en los brazos de señor.

Nuestras condolencias sus familiares. Pero sabemos que un dia nos reuniremos todos y asi estaremos siempre con el Señor. Shalon!!