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30 de abril de 2015

Escudo

Salmos 33:20-21: Nuestra alma espera a Jehová; nuestra ayuda y nuestro escudo es él. Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón, Porque en su santo nombre hemos confiado.

La Biblia nos enseña que los tiempos que vivimos son tiempos peligrosos, donde la maldad abunda y estamos rodeados de peligros inminentes. Las noticias nos informan a diario sobre catástrofes, accidentes que nos hacen erizar la piel y llenarnos de temor. La Biblia en este día nos dice que como cristianos no estamos solos en la vida diaria. Ella nos enseña que tenemos la Presencia de Dios, que nos guarda en nuestro salir y en nuestro entrar.
La presencia de Dios es nuestro escudo poderoso para guardarnos de cualquier calamidad. Todos los días presenciamos o escuchamos de accidentes automovilísticos, personas que mueren en un asalto, por darse un mal golpe o por tantas otras situaciones. La única manera de frenar el temor de los peligros invisibles, pero reales, es confiar en el Señor como nuestro escudo protector.
El escudo era, para el soldado, un medio de protección de las flechas de fuego y la espada de sus enemigos. Para el soldado de la fe es lo mismo. Sin el Escudo, que es el Señor, no se puede sobrevivir. Aunque usted y yo no nos demos cuenta ¡De cuántos peligros ya nos ha guardado el Señor y además, de cuantos más nos guardará! ¡No hay mejor escudo que nuestro Dios!

CONFESION DE FE:
MI ESCUDO PROTECTOR DE SEGURIDAD TOTAL ES EL SEÑOR
ORACION:
Gracias por ser mi Escudo y mi protección. Tantas veces tengo miedo y temor de caminar solo de noche por la calle o manejar por ciertos lugares solitarios. Ayúdame a vivir confiado en Tí y librame de toda tensión, pues sé que nada me puede pasar que no esté controlado y supervisado por tu mano poderosa. ¡Amén!

29 de abril de 2015

Abrir

ISAIAS 41:18: En las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de aguas, y manantiales de aguas en la tierra seca.

Cuando uno hace todo lo posible para que se abran las puertas en diversas situaciones, y no sucede nada, se origina en nuestro ser una sensación de frustración.
Cuando uno hace algo malo ya sabe que recompensa tendrá, pero cuando hemos hecho todo lo máximo y bien según nuestras posibilidades, y nada sucede, se origina una gran tribulación interior.
Al caminar con el Señor aprendemos que a veces existen tiempos de “puertas cerradas”, que no son por causa de nuestra pecaminosidad sino por un motivo santo del Señor para enseñarnos a confiar en El.
El pasaje de este día nos da una palabra clave: Abrir. Esa palabra es exclusiva de Dios, y si caminamos con El debemos permitirle que la pronuncie con su voz de mando para que aquí en la tierra, y en nuestras circunstancias, veamos las puertas abiertas.
El Señor es el que cierra y nadie puede abrir y el que abre y nadie puede cerrar. En la sociedad que vivimos, con un ritmo tan acelerado, es difícil comprender esta verdad pero si decidimos caminar al ritmo del Espíritu Santo experimentaremos, en el tiempo de Dios, la bendición de ver abrirse las puertas de bendiciones en nuestras vidas.

CONFESION DE FE:
EL SEÑOR ME ABRE LAS PUERTAS HACIA SUS BENDICIONES
ORACION:
Me siento cansado Señor de intentar abrir puertas por mi mismo. Por eso en este día quiero descansar en Tí, para darte lugar a que trabajes yendo delante mío para hacer lo que yo no puedo hacer. ¡Tú eres el único que abre las puertas hacia las bendiciones!

28 de abril de 2015

Practicar

1 JUAN 3:8: El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.
La práctica de algo, sea un deporte o un pasatiempo, nos hace cada vez más ágiles y dispuestos. Para practicar algo debo invertir tiempo, esfuerzo, energías, dinero y todo lo que tengo. Los seres humanos practicamos muchas cosas durante la vida, buena o mala, pero sin lugar a dudas la más horrorosa es la práctica de una vida pecaminosa. Por cierto esta práctica no tiene nada de provechoso, sino que es altamente destructiva y está contra la voluntad de Dios. Una cosa es cometer un pecado y otro muy diferente es vivir en un constante estado de pecado.
Una cosa es resbalar una vez en la vida y otra muy distinta es vivir por el piso todo el tiempo. Lo maravilloso del Evangelio de Jesucristo, es que Dios nos ha sacado de la práctica constante del pecado a una vida nueva donde pecamos algunas veces. La diferencia es notable, pues el que vive practicando el pecado debe renunciar a eso y convertirse a Cristo para cambiar la práctica del pecado por la práctica de la santidad y la pureza. En el proceso de alcanzar santidad y una vida más elevada, y cercana al Señor, están todavía aquellos pecados que cometemos los cuales al ser confesados al Señor podemos ser limpiados y perdonados por la sangre de Cristo. De usted depende el practicar el pecado o la práctica de la santidad. ¿Para que lado va usted?


CONFESION DE FE:
HE RENUNCIADO A LA PRACTICA DEL PECADO POR LA GRACIA DE CRISTO

ORACION:
¡Te alabo oh Dios, porque me sacaste del fango del pecado y de practicar constantemente la maldad! ¡Gracias porque ahora puedo caminar en tu camino practicando la santidad!

  Para agradar a Dios , se puede  seguir la voluntad de Dios, buscarlo por fe y caminar en el Espíritu Santo en lugar de la carne .  Esto in...