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30 de julio de 2015

¡No te desanimes!


Por tanto, vivan en el Señor Jesucristo de la manera que lo recibieron: arraigados y sobreedificados en él, confirmados en la fe y rebosantes de acciones de gracias, que es como fueron enseñados.Colosenses 2:6-7
¿Estás animado hoy? ¿O estás desanimado? ¿Qué es lo que anima y que es lo que desanima a una persona? Sabemos que esto varía según sea el caso. Nadie de nosotros necesita desanimarse en la vida. Si el desánimo viene, acuérdate de Jesús. Él enfrentó momentos difíciles, pero tenía un objetivo muy claro: Perdonar nuestros pecados, aún si esto le costara la vida. Con certeza no fue fácil para Jesús, pero él no se desanimó. Él hizo lo que tenía que hacer para salir victorioso. Y él venció la muerte, resucitó y así nos dio de regalo el perdón de todos los pecados. Por eso, puedes seguir adelante con tu vida, seguro de que estando con Jesús todo valdrá la pena.
ORACIÓN: Padre celestial, yo te pido que alejes de mí todo el desánimo. Llena mi corazón de fe en Cristo Jesús, pues con esta fe puedo vivir feliz y realizado. Amén.

29 de julio de 2015

Sobreedificar

CORINTIOS 3:10: Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica.
Los expertos en construcción coinciden que la clave para que un edificio permanezca firme e inamovible es que tenga un buen fundamento. Ellos afirman que con una buena base se puede edificar arriba algo seguro y confiable. Con el proceso de la siembra y cosecha sucede algo similar. Si la raíz o base es buena, también lo serán los frutos. Con la vida cristiana, paradójicamente, no sucede lo mismo a pesar de que algunos lo crean. En la vida cristiana yo puedo tener el mejor fundamento, que es Cristo, pero si no cuido mi salvación con temor y temblor lo que edifique arriba posteriormente (el fruto) puede contradecir el santo fundamento. En la vida cristiana no basta con tener una buena raíz, también debo continuar con la misma calidad de la raíz para edificar algo que traiga gloria al nombre del Señor.
¿Qué está usted edificando sobre el fundamento de su vida?

CONFESION DE FE:
EDIFICO MI VIDA CON CALIDAD ESPIRITUAL, COMO ES MI RAIZ (CRISTO)
ORACION:
Dios mío, ayúdame a vivir y a sobreedificar en mi vida de acuerdo a la clase de raíz o fundamento que tengo (el Señor). Amén.

28 de julio de 2015

Busquemos y hablemos la verdad

“El rey de Israel respondió a Josafat: Aún hay aquí un hombre por el cual podemos preguntar a Jehová; mas yo le aborrezco, porque nunca me profetiza cosa buena, sino siempre mal. Este es Micaías hijo de Imla. Y respondió Josafat: No hable así el rey”.
2 Crónicas 18.7

Uno de los desafíos de este tiempo es buscar y hablar la verdad, más allá de que esta sea como nosotros quisiéramos que fuera.
En el versículo vemos que el rey no quiere consultar al profeta de Dios porque, por lo general, no le decía lo que él quería oír.
Frente a esta actitud, prefirió oír a otros cuatrocientos profetas paganos, porque ellos sí le decían lo que él quería escuchar.
Este es el síndrome de muchas personas que oyen nada más a aquellos que les dicen las cosas que a ellos les gusta oír, y por eso les va tan mal en la vida.
A la hora de tomar decisiones busca revelación de parte de Dios, más allá de que esta sea como tu querías que fuera, y rodeate de gente que te diga la verdad, más allá de que no te guste escucharla.
También necesitamos hablar la verdad, más allá de que nos quieran tentar a estar en sintonía con lo que dice el resto, como vemos también en este pasaje. Sin embargo, al final, el profeta tuvo la valentía de declarar lo que venía de parte del Señor, y no lo que el rey quería oír.

En este tiempo, más que nunca, debemos declarar el pecado y las cosas que no le agradan a Dios, más allá de que a los que reciban la palabra no les guste oírla.
Del mismo modo, frente a una consulta, debemos ser sinceros en nuestra opinión y, lejos de agradar al que nos consulta, debemos hablar la verdad como corresponde.
Que en este tiempo verdaderamente busquemos la verdad de parte de Dios para nuestra vida y que también podamos hablar la verdad a los demás, conforme lo que el Señor quiere para ellos.
Yo bendigo tu vida con valentía tanto para escuchar como para hablar la verdad, y de esta forma puedas ser bendecido y también ser de bendición a los demás. 

  Para agradar a Dios , se puede  seguir la voluntad de Dios, buscarlo por fe y caminar en el Espíritu Santo en lugar de la carne .  Esto in...