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15 de julio de 2015

Principio

JOB 8:7: “Y aunque tu principio haya sido pequeño, Tu postrer estado será muy grande.”
Con Dios lo que estamos viviendo al momento no es definitivo, especialmente si lo que estamos atravesando son tiempos donde todo pareciera salir mal.
Vivir en medio de una sociedad triunfalista, donde el éxito es la meta y la señal de los triunfadores, sin alcanzar esos parámetros origina una verdadera frustración.
Debemos reconocer que el éxito nos atrae y nos hace creer que si lo alcanzamos seremos felices.
Por cierto existen ciertos beneficios por alcanzar el éxito, pero como cristianos debemos aprender a vivir fieles en todo tiempo.
Éxito sin tener a Dios primero en nuestras vidas, se transforma en una maldición.
Es por eso que el pasaje de hoy nos dice que los tiempos de principios generalmente son pequeños, donde cuesta mucho avanzar, donde las luchas y dificultades arrecian, donde vivimos bajo la sombra del posible fracaso y crece el deseo de volver hacia atrás.
Necesitamos aprender a vivir en los tiempos de las pequeñeces o tiempos donde lo ideal es cambiado por lo real.
Lo bueno de atravesar los tiempos de pequeñeces es que son el paso previo para ser exaltados por Dios. El Dios que dice “aunque tu principio haya sido pequeño” es el mismo que hará que tu “postrer estado sea muy grande”. Asi como no se puede construir un décimo piso sin edificar primero los anteriores, no se puede llegar al estado muy grande a menos que aprendamos a caminar en fidelidad hacia Dios en medio de los tiempos pequeños.
Quite de su vida toda sensación de frustración, y gócese en el Señor porque para llegar a ser grande primero debemos ser pequeños. Esa es una ley natural y espiritual.

CONFESION DE FE:
VIVO CON FE MI PRESENTE PEQUEÑO CONFIANDO EN LA BONDAD DEL SEÑOR.
ORACION:
Señor quita de mi toda sensación de frustración y tristeza por mi presente pequeño. Dame la gracia de atravear la etapas que tú quieres que atraviese para ver las cosas grandes que tu tienes reservado para mi. ¡Gracias Dios mio!

8 de julio de 2015

Debilidad

ROMANOS 8:26: Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
Una de las herramientas más importantes para el cristiano es la oración, y precisamente en esa área es donde más nos cuesta vencer. Decidimos orar con regularidad, apartándonos en algún lugar privado, cuando de repente nos damos cuenta que no sabemos que decir. ¿Nunca le pasó que no sabe cómo empezar o, si lo ha hecho, no sabe más que decir? Esto por cierto origina un sentido de frustración, que hace que nos rindamos y decidamos no ser personas triunfadoras en la oración.
Muchos de nosotros pensamos que la oración depende exclusivamente del esfuerzo del cristiano, cuando en realidad vemos que contamos con alguien que nos quiere ayudar: El Espíritu Santo.
El pasaje de hoy nos enseña que el Espíritu de Dios quiere ayudarnos en nuestra debilidad, cualquiera sea. Si nuestra debilidad es la oración ¡Tenga por seguro que el Espíritu Santo se hará presente para ayudarnos a glorificar a Dios!. Usted cuando ora no está solo, sino que junto a usted está Aquél que es intercesor por excelencia: El Espíritu Santo.
La vida cristiana no es auto-suficiente sino totalmente dependiente del Poder de Dios. En su próximo encuentro íntimo con Dios, en oración, no se olvide de invitar al Espíritu Santo a que le ayude a tener un encuentro glorioso de oración y renovación espiritual.

CONFESION DE FE:
EL ESPIRITU SANTO ME AYUDA A ORAR EFICAZMENTE
ORACION:
Señor, gracias por mostrarme en tu Palabra que el Espíritu Santo está dispuesto a ayudarme en mi debilidad al orar. Recuerdame, oh Jesús, cada vez que voy a empezar a orar, a que le pida a tu Santo Espíritu que sea mi invitado de honor. Amén.

7 de julio de 2015

Reverencia

Salmos 111:10: El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; Su loor permanece para siempre.
Existen personas que en vez de vivir bajo la Gracia de Dios viven con un constante miedo hacia Dios. Una cosa es tener temor de Dios y otra distinta es tenerle miedo.
La fría religión legalista ha enseñado el concepto de tenerle miedo o pavor a Dios, cuando en realidad la Biblia enseña otra cosa para la vida cristiana.
El pasaje de hoy dice que el principio de la sabiduría es el temor de Jehová. La Palabra “temor” en este contexto debe ser traducida como reverencia. El temor de Dios viene a nuestras vidas como producto de estar sometidos a El, de admirarlo por Quien él es y por expresarle una continua adoración y fiel obediencia.
Esto significa reverenciar a Dios, que es el consejo del pasaje de hoy. En el hebreo (idioma en el que se escribió el Antiguo Testamento) la palabra “principio” significa “la mejor parte”. Es decir, entonces, que la mejor parte para conocer a Dios es aprender a reverenciarlo como el Rey de Reyes y Señor de Señores. ¿Es usted una persona reverente hacia Dios?

CONFESION DE FE:
DECIDO REVERENCIAR A DIOS PORQUE EL ES DIGNO DE TODO HONOR
ORACION:
Señor, como hijo tuyo no puedo sentir temor condenatorio, pues la sangre de Cristo me ha limpiado de todos mis pecados y me ha hecho parte de tu familia. Desarrolla en mí ese temor reverente, para poder vivir cada día con mayor fidelidad hacia tí. ¡Gracias Señor!

  Para agradar a Dios , se puede  seguir la voluntad de Dios, buscarlo por fe y caminar en el Espíritu Santo en lugar de la carne .  Esto in...