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20 de enero de 2015

Siembra y Cosecha

ISAÍAS 61:11 “Porque así como la tierra hace que broten los retoños, y el huerto hace que germinen las semillas, así el Señor omnipotente hará que broten la justicia y la alabanza ante todas las naciones”.

¡Qué alegría se siente cuando el invierno finaliza y la primavera nos anuncia que es tiempo de plantar el huerto porque para cuando lleguen el verano y el otoño estaremos cosechando los frutos que nos concede la generosa tierra que DIOS nos dio para cultivar. Esos mismos procesos vitales que hacen que la semilla sembrada en buena tierra germine y brote y crezca y de su abundante fruto son los que utiliza DIOS para concedernos la justicia y la alabanza. Todo tiene su ciclo. Antes de cosechar debemos abonar, arar y sembrar.

Tal vez en algún momento de nuestras vidas hemos llevado a cabo una mala siembra; pueden ser decisiones equivocadas que hayamos tomado, o actuado en desobediencia, en fin cualquier acción que no haya sido del agrado a DIOS, pero gracias a Su bondad y Su misericordia divina, ÉL nos da la oportunidad de que seamos buenos sembradores. Lo único que necesitamos es acercarnos a El con un corazón contrito y humillado para alcanzar Su perdón y comenzar de nuevo.
Nuevamente examínate y pregúntate ¿Qué estás sembrando hoy en tu vida? ¿Estás actuando con justicia? Cosecharás justicia en abundancia. ¿Estás sembrando pleitos y división? Pleitos y división será tu vendimia. Tú eres el único responsable de lo que estás sembrando y de lo que estás cosechando. Recuerda que las semillas que plantas hoy determinarán el fruto que cosecharas mañana.

DIOS quiere hacer grandes cosas en nuestro carácter, solamente debemos de identificar aquella semilla que estamos sembrando mal; debemos de cambiarla por una mejor y así podremos ver cómo DIOS ha de hacer germinar para bien lo que has sembrado, y podrás recoger buen fruto.

“No os engañéis; DIOS no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segara” Gálatas 6:7

ORACIÓN:  Gracias Padre Celestial por la oportunidad diaria de poder sembrar para luego cosechar frutos buenos y agradables. Ayúdame Señor para que así sea. En el nombre de Cristo, amén

19 de enero de 2015

Puestos los Ojos en El

DANIEL 6:16 “El rey dio entonces la orden, y Daniel fue arrojado al foso de los leones. Allí el rey animaba a Daniel: ¡Que tu DIOS, a quien siempre sirves, se digne salvarte!”

Una pequeña historia cuenta que una mujer estaba pasando por serias dificultades en su vida. Recientemente su esposo la había abandonado. Después perdió su empleo, y como si esto fuera poco también estaba teniendo problemas de salud.
Por eso se sentía muy deprimida. Una anciana de su iglesia se enteró, y la invitó a cenar a su casa. Esa noche, mientras conversaban después de la cena, la anciana le señaló a un cuadro de Daniel en el foso de los leones que tenía en la pared del comedor, y le preguntó:

-- ¿Qué te parece ese cuadro?
-- ¡Muy bonito! – contestó la mujer. 
-- ¿Qué ves en él? – preguntó de nuevo la anciana.
-- Veo a Daniel, unos leones alrededor de él y unos destellos de luz al fondo – dijo
     la mujer.
-- ¿Nada más? –
-- ¡Nada más! –

Entonces la anciana le dijo: “Has omitido lo más importante. ¿Ves los ojos de Daniel? Los tiene fijos en el cielo. No está mirando a los leones.”
Aquella mujer meditó por unos instantes mientras miraba el cuadro. Y entendió el mensaje de la anciana. ¡Y su actitud cambió!  Daniel estaba totalmente incapacitado para defenderse de aquellos leones hambrientos. Su única alternativa era confiar en el DIOS Todopoderoso a Quien había servido fielmente. Sus ojos estuvieron fijos en “Aquel que es poderoso para guardaros sin caída.”

Si en estos momentos te rodean circunstancias muy difíciles, acuérdate de Daniel, y al igual que él fija tu mirada y tu fe en DIOS; ÉL te dará la victoria.
Demos gracias a DIOS por la seguridad que nos da Su Palabra de que podemos esperar de ÉL protección y socorro en las pruebas de nuestra vida. Que el Señor nos ayude a poner nuestros ojos en ÉL y no en las circunstancias que nos rodean.

ORACIÓN: Ayúdame Señor a confiar sólo siempre en Ti. Gracias, porque Tú me das la seguridad que necesito. Que aunque me encuentre en valle de sombra y de muerte, Tú me proteges y me ayudas a salir adelante. Gracias Señor. En el nombre de Cristo, amén.

17 de enero de 2015

El Dios de la segunda oportunidad

1a JUAN 3:1 “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de DIOS; por esto el mundo no nos conoce, porque no lo conoció a El.”

Un día me decidí a comprar unos archiveros nuevos. ¡Eso significaba que tenía que ver lo que había guardado en los viejos! ¡Eso sí que era una tarea monumental! Me propuse hacer tres hileras de cosas. En la primera hilera irían las cosas que me eran siempre útiles; me quedaría con ellas. En la segunda colocaría las cosas inútiles que se irían a la basura. A la tercera irían las cosas a las que daría una segunda oportunidad. No había utilizado estas cosas pero podría seguir guardándolas algunos años más. Si no las llego a usar, la próxima vez las tiraría a la basura.

Imagínense si tratáramos a la gente de la misma manera que yo trato al contenido de mis archiveros viejos: “Esta persona es útil por lo tanto puede vivir. A esta persona no la uso; debería ser eliminada”. Si eso suena exagerado, considere seriamente esto de nuevo. ¿Acaso no vamos por este rumbo en relación al aborto o la eutanasia? ¿Acaso no se considera a la vida humana de acuerdo a lo que pensamos que vale? ¿Y cómo decidimos que tal persona o niño vale la pena que viva?

Como cristiano, constantemente estoy muy agradecido de que DIOS no nos trata así. DIOS no aniquila a las personas que catalogan muchos como que “no valen nada”. DIOS no únicamente concede una sola oportunidad sino muchas más. A DIOS no le interesa deshacerse de la gente; está más interesado en renovar a todos.
¿Por qué es así DIOS? ¿Por qué tiene paciencia aparentemente inagotable? ¿Acaso será porque hay algo inherente en el ser humano que es valioso y útil? Podemos ser útiles, pero ese no es el motivo de la paciencia de DIOS. En realidad el verdadero motivo de su paciencia es Su amor. DIOS ha demostrado que nos ama al haber enviado a su Hijo Jesucristo a sacrificarse por nosotros. ÉL nos concede una segunda oportunidad y llena nuestras vidas de valor y propósito. Esta es la razón por la cual confiadamente entramos a la presencia de DIOS para orar: “y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”.

No debes dejar pasar por alto esta segunda oportunidad que DIOS te da. Reconoce tu propia necesidad del perdón a fin de que crezcas en tu fe y compromiso para servir a DIOS. La Biblia está llena de historias de personas que recibieron una bendición de parte de DIOS, luego lo arruinaron todo pero luego recibieron de ÉL una “Segunda oportunidad” para poder hacer las cosas bien.  
DIOS nos muestra cada día de nuestras vidas como es ÉL (amoroso y misericordioso al permitirnos vivir un día más) y a través de su Palabra nos dice como debemos comportarnos, pero muchas veces todo esto no nos importa, continuamos comportándonos en forma egoísta y hacemos de cuenta que DIOS no es tan importante y pecamos contra ÉL.

DIOS te da hoy otra oportunidad, una oportunidad para arrepentirte de todo aquello que no le agrada a ÉL; recuerda que ÉL envió a su Hijo a morir por nuestros pecados. Ahora es el momento de LA SEGUNDA OPORTUNIDAD, tómala y comienza a vivir para ÉL.

ORACIÓN: Gracias Padre Celestial por esta SEGUNDA OPORTUNIDAD que Tú me das. Quiero vivir de acuerdo a Tu voluntad. Gracias Señor. En el nombre de Cristo, amén.

  Para agradar a Dios , se puede  seguir la voluntad de Dios, buscarlo por fe y caminar en el Espíritu Santo en lugar de la carne .  Esto in...